La mandataria estrena sus primeros presupuestos y apuntala su estrategia de seguridad, ya con la herencia resuelta de la reforma judicial
A un año de haber asumido la Presidencia, Claudia Sheinbaum ha consolidado un estilo de gobierno propio, disipando las dudas de la oposición que advertían sobre una figura dependiente de su antecesor. Con una aprobación del 79%, superior a la de Andrés Manuel López Obrador en su primer año, la mandataria ha marcado una agenda diferenciada en seguridad, programas sociales y política económica.
En su primer informe de Gobierno, presentado en el patio de Palacio Nacional y respaldada por el poder legislativo y judicial, Sheinbaum destacó la importancia histórica de ser la primera mujer en rendir cuentas a la nación. Subrayó que su administración es fruto de la voluntad colectiva y reconoció la herencia de la “gran hazaña” del expresidente López Obrador, al tiempo que reafirmó la continuidad con cambios como sello de su sexenio.
Seguridad: una nueva estrategia con resultados
La presidenta presume una reducción del 25% en homicidios entre septiembre de 2024 y junio de 2025, atribuida a la estrategia liderada por Omar García Harfuch, basada en inteligencia, investigación y operativos focalizados con la Guardia Nacional. Este viraje ha significado un contraste con el lema de “abrazos, no balazos”, respondiendo a las demandas ciudadanas y a presiones internacionales en materia de seguridad.
Economía y autonomía presupuestal
Con la presentación de su primer paquete económico, Sheinbaum inicia una etapa de autonomía presupuestal que le permitirá definir estrategias propias, con énfasis en el fortalecimiento de la ciencia y la innovación. Aunque reconoce que el margen de maniobra es reducido (alrededor del 10% del gasto), su gobierno busca consolidar una gestión responsable y transformadora.
Compromiso social
La mandataria ha reforzado los programas sociales heredados, con lo que denomina el plan social más ambicioso de la historia de México, incrementando recursos para mejorar los ingresos y condiciones de vida de los sectores más vulnerables. Su propósito: profundizar la reducción de la pobreza y consolidar la justicia social como pilar de su administración.
Un nuevo ciclo político
Especialistas destacan que Sheinbaum ha comenzado a imprimir su propio rumbo sin romper con el legado de López Obrador. La presidenta “vuela sola”, con un capital político creciente y con estrategias que marcan la transición hacia una etapa de mayor independencia en la conducción del país.