92 por ciento de lo producido se queda en Puebla y 8 por ciento va a EU
Con una producción anual de 1 millón 200 mil metros cuadrados, Puebla se posiciona como el estado líder en producción de mármol en el país, según datos proporcionados por Domingo Ojeda Hoyos, presidente del sector Mármol de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra). Este material, ampliamente utilizado en la industria de la construcción y la decoración, es extraído por 96 empresas distribuidas en diversas regiones de la entidad.
De la producción total, únicamente el 8% se exporta a Estados Unidos, mientras que el resto abastece el mercado nacional, con envíos a estados como Jalisco, Nayarit, Baja California Norte, Mérida, Nuevo León, Cancún y la Ciudad de México. Las principales zonas de extracción en Puebla incluyen Atlixco, Izúcar de Matamoros, Santiago Acatlán, Tepexi de Rodríguez e Ixcaquixtla, además de otras áreas en Querétaro, Córdoba y Xalapa.
El mármol mexicano ha ganado reconocimiento internacional por su calidad y estética, convirtiéndose en un material de alta demanda. Sin embargo, su extracción y procesamiento han generado preocupaciones ambientales significativas.
Impacto Ambiental de la Minería del Mármol
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la minería del mármol conlleva la alteración de grandes extensiones de terreno, resultando en:
• Deforestación y pérdida de biodiversidad: La remoción de vegetación afecta los hábitats de especies endémicas, especialmente en regiones sensibles como Durango, Coahuila y Veracruz.
• Contaminación de cuerpos de agua: Según el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), los desechos generados durante el corte y pulido del mármol, incluyendo aguas residuales y polvo, suelen ser vertidos sin tratamiento adecuado, contaminando ríos y arroyos de los que dependen comunidades locales.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) ha señalado que la regulación actual no siempre garantiza un análisis ambiental exhaustivo previo a la concesión de proyectos mineros, lo que ha llevado a una expansión descontrolada en zonas ecológicamente frágiles.
La explotación del mármol, aunque representa un importante motor económico para Puebla y otras entidades, plantea un llamado a la acción para equilibrar el desarrollo industrial con la preservación del medio ambiente. Es necesario implementar tecnologías limpias, prácticas responsables y una regulación más estricta para garantizar que este recurso siga beneficiando a las comunidades sin comprometer los ecosistemas locales.