La medida, bajo la nueva dirección de Víctor Rodríguez Padilla, busca ser un balón de oxígeno frente a un endeudamiento total de la petrolera de más de 99.300 millones de dólares
Pemex, la petrolera estatal más endeudada del mundo, ha anunciado un significativo recorte presupuestal para el último trimestre de este año. La medida, encabezada por la dirección de Pemex Exploración y Producción (PEP) bajo el liderazgo de Néstor Martínez Romero, busca ajustar el gasto en 26.770 millones de pesos (1.340 millones de dólares), en respuesta a la presión financiera de la empresa, cuyo endeudamiento asciende a 99.390 millones de dólares.
El recorte afectará principalmente a las áreas de perforación, extracción y mantenimiento, que verán reducidos sus recursos durante los meses de octubre, noviembre y diciembre. Según informes internos de la paraestatal, esta medida podría resultar en una disminución de la producción de crudo de 5.805 barriles diarios, lo que representa otro desafío para una empresa que ha visto su producción estancarse desde hace años, lejos de los más de 2,5 millones de barriles diarios que se extraían en 2013.
De acuerdo con un oficio emitido el 11 de octubre, Martínez Romero ha instruido a las oficinas regionales de Pemex a priorizar la perforación de pozos en función de su valor y a postergar actividades no esenciales, como el programa de adquisición sísmica y el saneamiento, salvo en casos imprevistos. Aunque se solicitó un comentario oficial de Pemex sobre estos ajustes, no se ha obtenido respuesta hasta el momento.
La decisión se da en el marco de un cambio de administración bajo el Gobierno de Claudia Sheinbaum, quien asumió el cargo hace menos de tres semanas. El recorte marca un giro en la estrategia hacia Pemex, que en el sexenio anterior recibió más de un billón de pesos en apoyo financiero directo. Sin embargo, la petrolera aún enfrenta grandes retos financieros, con una deuda cercana a los 100.000 millones de dólares y adeudos a proveedores por 19.726 millones de dólares. Para 2025, la empresa tiene vencimientos de deuda por 7.100 millones de dólares.
Opiniones de expertos
Luis Miguel Labardini, especialista en temas de energía, considera que el recorte presupuestal es una medida responsable por parte de la nueva administración de Pemex, dado el contexto financiero actual. “El oficio habla de no afectar las actividades prioritarias para la producción, por lo que el resultado depende de que las decisiones que se tomen sean las correctas. Mi impresión es que el equipo entrante, sobre todo en Exploración y Producción, es muy capaz y experimentado y estarán tomando mejores decisiones. Aun así, Pemex requiere de una cirugía mayor, que tome en cuenta que el problema es las grandes pérdidas de refinación, y el exceso de deuda”, señaló.
Contexto legislativo
El recorte coincide con un cambio en la legislación energética, aprobado recientemente por el Senado mexicano. Este jueves, la Cámara Alta avaló modificaciones que otorgan prioridad al Estado en la generación de energía eléctrica y petrolera, restableciendo el control estatal sobre Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Con esta reforma, ambas empresas dejan de considerarse “empresas productivas del Estado”, como lo estipulaba la reforma energética de 2013, para ser nuevamente empresas públicas estatales.