Un devastador terremoto de magnitud 6,0 sacudió la noche del domingo la región noreste de Afganistán, dejando al menos 1.124 personas muertas y 3.251 heridas, según reportes de la Sociedad de la Media Luna Roja Afgana. El sismo, cuyo epicentro se localizó a 27 kilómetros de Jalalabad, también causó réplicas que se sintieron en Kabul y en varias ciudades de Pakistán.
Aldeas arrasadas y acceso complicado
El fenómeno destruyó aldeas enteras en la provincia de Kunar y provocó daños en Laghman, Nuristán y Panjshir. Las labores de rescate se han visto obstaculizadas por fuertes lluvias, deslizamientos de tierra y carreteras dañadas que dificultan el acceso a las zonas montañosas más afectadas.
“Los heridos están siendo evacuados, pero estas cifras pueden cambiar significativamente”, advirtió Yousaf Hammad, portavoz de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres.
Imágenes difundidas muestran casas reducidas a escombros, familias buscando sobrevivientes bajo los restos y heridos trasladados en helicóptero a hospitales.
Un país en crisis humanitaria
Este desastre natural agrava la ya delicada situación de Afganistán, donde los recortes internacionales de ayuda, especialmente de Estados Unidos y países europeos, han reducido drásticamente los recursos para emergencias. La financiación humanitaria cayó de 3.800 millones de dólares en 2022 a solo 767 millones en 2025, lo que limita la capacidad de respuesta ante crisis de esta magnitud.
El país, bajo control talibán desde 2021, enfrenta además sequías recurrentes, desnutrición y el regreso forzado de refugiados desde naciones vecinas.
Llamado urgente de ayuda internacional
Las autoridades talibanas han solicitado apoyo internacional para atender a los damnificados. Organizaciones como World Vision han señalado la urgencia de insumos básicos como ropa, productos de higiene, equipos de cocina y, de manera crítica, bolsas para cadáveres ante el elevado número de víctimas.
“Esta no es la primera conmoción que enfrentamos este año… es la acumulación de crisis lo que está agotando recursos ya escasos”, declaró Thamindri De Silva, director nacional de World Vision Afghanistan.
Este es el tercer gran terremoto que golpea Afganistán desde 2021. Los anteriores, en las provincias de Paktika y Herat, dejaron más de 3.000 muertos según estimaciones internacionales.