Proceso exprés por “incapacidad moral permanente” ante crisis de seguridad y escasa aceptación ciudadana
En una sesión express, el Congreso peruano aprobó la destitución de Dina Boluarte con 124 votos a favor, sin votos en contra ni abstenciones. El proceso se basó en la admisión de cuatro mociones de vacancia por “incapacidad moral permanente”, acusándola de inacción frente a la crisis de inseguridad y denuncias de corrupción.
Boluarte no asistió al debate para defenderse, lo que aceleró el procedimiento. Tras la votación, José Jerí, presidente del Congreso, fue juramentado como mandatario interino para concluir el periodo, con miras a las elecciones programadas para abril de 2026.
Durante su gestión, Boluarte enfrentó crecientes protestas, denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y escándalos como el “Rolexgate”, mientras la criminalidad permanecía como uno de los principales reclamos ciudadanos. Su aprobación oscilaba entre 2 % y 4 %, reflejo del agotamiento político que la colocó al borde del quiebre institucional.