Autoridades federales revelan un esquema de facturación falsa y desvío por casi 3 000 millones de pesos, operado mediante más de 40 empresas de papel constituidas entre 2016 y 2017.
La organización de empresas fantasma liderada por Víctor Álvarez Puga, esposo de la conductora Inés Gómez Mont, habría operado un entramado de al menos 40 compañías “fachada” —sin personal, sin actividad real y domiciliadas en ubicaciones ficticias— para desviar recursos públicos y simular servicios inexistentes.
El sistema de facturación simulada emitió aproximadamente 1 500 transacciones por medio de estas firmas, que recibían contratos del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (adscrito a la Secretaría de Gobernación) y otros organismos públicos, principalmente durante la gestión del expresidente Enrique Peña Nieto. Los montos desviados se estiman en cerca de 2 950 a 3 000 millones de pesos.
La red vinculaba a socios, prestanombres y servidores públicos que facilitaban la creación de empresas fachada, la emisión de facturas a cambio de recursos y la transferencia del dinero hacia cuentas controladas por Álvarez Puga y su entorno familiar. Las propiedades de lujo en Miami y Palm Beach, presuntamente adquiridas con parte de los recursos blanqueados, también forman parte de la investigación.