Se busca que los visitantes consuman en negocios autorizados y reactivar la economía local
El presidente municipal de Tulum, Diego Castañón, anunció que las playas del municipio estarán abiertas al público sin costo, pero con una regulación: los visitantes ya no podrán ingresar con alimentos, bebidas, hieleras, sombrillas ni otros artículos personales. En lugar de eso, deberán consumir únicamente en establecimientos autorizados que operen en las playas.
Castañón explicó que esta medida tiene el objetivo de apoyar a los comercios locales que han sido afectados por la disminución del turismo, motivada por factores como precios altos, inseguridad y una caída en la ocupación hotelera. El alcalde recalcó que las playas seguirán siendo públicas y gratuitas, pero pidió respeto a las nuevas normas para mejorar la experiencia de los visitantes.
El anuncio se da en un contexto donde la actividad turística en Tulum ha comenzado a resentirse: la ocupación hotelera pasó del 62.6 % a finales de julio al 54.2 % en octubre reciente, y el aeropuerto local reporta una caída del 30 % al 40 % en vuelos. Con estas restricciones, se pretende incentivar el consumo local y revertir la tendencia negativa.